El empresario dejó de pagar a la AFIP las deudas impositivas
de Oil Combustibles y mudó la sede de la compañía a Chubut; afirma que es
"víctima de una persecución política"
Cristobal López colocó a su petrolera Oil Combustibles a un
paso de la convocatoria de acreedores al ordenar a los bancos con los que opera
que no le debiten más el dinero requerido para hacer frente a las cuotas
mensuales de los planes de pago que acordó con la AFIP . Así, ya no devolverá
los $ 8000 millones que adeuda en impuestos.
La indicación de López -conocida en la jerga bancaria como
"poner un stop debit" a los pagos desde una cuenta- se produjo en los
últimos días. En paralelo, el empresario aceleró los trámites para mudar la
sede de la petrolera desde sus oficinas porteñas hasta Comodoro Rivadavia, su
pago chico, donde confía en que recibirá un mejor trato judicial.
