Inicio

Mostrando entradas con la etiqueta maximo kirchner. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta maximo kirchner. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de febrero de 2015

Alerta en Casa Rosada ante posible citación de Máximo Kirchner por la causa Hotesur


Alerta  en Casa Rosada ante posible citación de Máximo Kirchner por la causa Hotesur  

Irregularidades en una empresa de los KirchnerTemen que el juez Bonadio apure un llamado a indagatoria al hijo de la Presidenta por lavado de dinero.

“Bonadio lo llama a Máximo a indagatoria el 20 F”, deslizó el joven de la agrupación que conduce el hijo de Cristina. La frase, dicha con pesadumbre, surge casi calcada de la boca de un importante legislador con llegada cierta a la Presidenta. Y la data es confirmada por un intendente del Conurbano de aceitada relación con La Cámpora.

En todos ellos el tono es lúgubre a la hora de imaginar en la tapa de los portales el anuncio de llamado a indagatoria de Máximo Carlos Kirchner por la causa Hotesur por parte del juez Claudio Bonadio, quien según fuentes judiciales se tomaría un tiempo para citarlo (ver “En Tribunales dicen...”).

Con todo, en el Gobierno manejaban como fecha concreta el “20 F”, en obvia relación al viernes 20 de febrero. La posibilidad de imaginar la cara de la Presidenta viendo los diarios del sábado siguiente con la foto de su hijo subiendo las escalinatas en Comodoro Py, altera los nervios de más de uno.

Algunos funcionarios unían días pasados la divulgación de advertencias anónimas recibidas por ese juez: Bonadio denunció que recibió un recorte con amenazas. La paradoja fue que semejante hecho terminara en manos de Norberto Oyarbide, juez que pretende transcurrir con serenidad los últimos meses de gobierno kirchnerista.

El caso Hotesur alcanza no solo a Máximo Kirchner, sino también a su hermana Florencia y a la Presidenta, todos ellos accionistas de esta empresa administradora de hoteles. Los Kirchner están aquí directamente vinculados con el empresario Lázaro Báez, quien alquilaba las habitaciones de esos hoteles –por valores millonarios– a través de sus empresas; allí se investiga la ocupación falaz de esas residencias y que implicaría un eventual lavado de dinero. Clarín informó que, de 2009 a 2011, el representante de los socios de Hotesur que avalaba las resoluciones y los balances contables era Máximo. Clarín también publicó que Bonadio ordenó la semana pasada un nuevo allanamiento en el marco de esta causa. La medida judicial consistió en una “orden de presentación” realizada en la Inspección General de Justicia (IGJ), ente que regula la actividad de las sociedades comerciales y también sospechado de ocultar información sobre los movimientos de la empresa de los Kirchner.

Bonadio fue la semana pasada en la búsqueda de documentación financiera de Hotesur presentada en los últimos días y orientar su pesquisa en si hoteles como el Alto Calafate son parte de un ardid para maniobras de lavado; el juez ya había allanado la IGJ en procura de papeles de Hotesur. En el Gobierno evalúan la posibilidad de la convocatoria de Máximo por esta causa como una nueva ofensiva del Poder Judicial. La sumarían así a la denuncia que presentó el fiscal Alberto Nisman cuatro días antes de aparecer muerto y a la marcha convocada por los fiscales reclamando el esclarecimiento de esa muerte. También ponen del lado de esa ofensiva al ahora devenido en malvado para el Gobierno, el ex espía “Jaime” Stiuso.

Dentro del mismo oficialismo hay sospechas sobre la circulación de la información de una posible citación judicial, teniendo además una fecha concreta para la convocatoria al hijo presidencial. Las dudas rondan sobre si no constituye una operación para neutralizar un eventual llamado de Bonadio a Máximo K. En estas horas de tensión con olor a final político todos sospechan de todos, incluso en el núcleo más cerrado de Cristina.

http://www.clarin.com/ 

Los giros de Telam: Máximo Kirchner un "líder de masas" y Bonadío "un apretador"

Los giros de Telam: Máximo Kirchner un "líder de masas" y Bonadío "un apretador"

La agencia de noticias del Gobierno fustigó a los medios opositores por el trato dado al hijo presidencial.
En una columna de opinión publicada por el portal de la agencia de noticias del Gobierno Telam, Fabián Rodríguez, director del portal, salió en defensa de Máximo Kirchner ante “los ataques de la prensa opositora” que “coinciden con su irrupción política como líder de masas”.

El contexto primigenio de la defensa se da cuando el juez federal Claudio Bonadío tiene en la mira a la familia presidencial por las irregularidades de la firma Hotesur. La semana pasada, el juez recibió una amenaza de muerte. Podría haber sido por cualquiera de las cientas de causas sensibles que maneja un juzgado federal en lo penal y correccional. Las sospechas de las teorías de conspiración surgieron porque coincidió con el avance del juez en el expediente que tiene en la mira a los administradores de la firma. O sea: Máximo Kirchner, su hermana Florencia, y la tía Gisele Fernández, hermana de Cristina. 

Los medios se hicieron –nos hicimos– eco de ambas noticias: de la amenaza recibida por Bonadío a días de la muerte del fiscal federal Alberto Nisman, y del avance de Bonadío contra la prole presidencial por el extraño manejo del hotel Alto Calafate. 

Sin embargo, a pesar de cuidarnos de teorías conspiracionistas, a veces las mismas las agitan quienes deberían cuidarse de ellas. “La aparición pública de Máximo Kirchner en el multitudinario acto realizado por la agrupación La Cámpora en septiembre del año pasado confirmó que se trata de un líder preparado para conducir un proyecto político de alcance nacional, independientemente de quien se encuentre en el gobierno”, afirmó Fabián Rodríguez en su columna de Télam. Y es en base a ello que él cree que se “disparó un sinfín de especulaciones respecto del futuro político del hijo de Néstor y Cristina Kirchner”. 

Literalmente, sostiene que el discurso del primogénito presidencial “tuvo también como consecuencia inmediata un giro grotesco en el tratamiento que los medios de comunicación opositores dieron a Máximo, quien de un día para el otro pasó de ser un adolescente tardío, abúlico y con poca contracción al trabajo, a jefe de una banda de lavadores de dinero”. 

Como si una cosa no tuviera que ver con la otra: su discurso fue abúlico, sigue con poca contracción al trabajo y, si es jefe o no de una banda de lavadores de dinero, lo están tratando en Comodoro Py. 

En plan de reclamo, también se protesta porque no se lo trata a Máximo como el líder de una organización política con “varias decenas de miles de militantes”. Injusticia periodística: siempre se lo presenta como el líder de La Cámpora y hasta resulta molesto no contar con más historial laboral para usar de sinónimos a la hora de tener que hacer referencia al hijo presidencial, o líder de La Cámpora, o primogénito de Néstor y Cristina, o hermano de Florencia. Se entiende la propuesta, pero resulta extremo llamarle “líder de masas”.  

Incluso muchos –me incluyo– somos generosos al plantearlo como el líder de una agrupación en la cual la inmensa mayoría –y por inmensa hago referencia a todos los que no integraron el selecto grupo que acompañó a Máximo en el estrado– conocieron personalmente recién en el acto celebrado en el estadio de Argentinos Juniors. 

Pero Rodríguez entendió mal y presenta a Claudio Bonadío como el apretador, no como el amenazado de muerte. Y el apretado es Máximo Kirchner por “parte de la prensa hegemónica”. Coincido con el colega en que sabemos de aprietes. De aprietes recibidos, de llamadas molestas, de seguimientos irritantes, de insultos y agravios permanentes y constantes de toda la caterva de militantes rentados y gratuitos, ante cada palabra que se diga en contra del Gobierno. O, por qué no, contra un abúlico adolescente tardío. Incluso, alguno que otro se tuvo que exiliar tres décadas después de iniciada la última etapa democrática. 

Otro de los ejes de la discusión planteada giró en torno al “diagnóstico político que estos sectores habían definido” y, como era de esperar, la queja derivó en lo que todos llamamos "fin de ciclo". Lo curioso es que el mismo Rodríguez plantea que todo “consistía a grandes rasgos en una crisis económica que derivaría en el desprestigio de sus dirigentes, el asedio judicial y la posterior derrota electoral a manos de algún candidato opositor” y que “nada de esto sucedió”.

Bueno, las elecciones todavía no llegaron, la economía depende de firmar acuerdos imposibles con gobiernos no democráticos y, en cuanto al asedio judicial, no sabría que otro nombre darle a la cadena de procesamientos contra el vicepresidente de la Nación, Julio De Vido, Ricardo Jaime, Romina Piccolotti, José Ramón Granero –este último por tráfico de efedrina, una ganga– y las cientas de denuncias que ya lleva acumuladas Cristina Fernández de Kirchner. Entre ellas, una que está muy, pero muy fresquita y de la que tuvimos que dejar de hablar –sólo por el momento– porque apareció con un tiro en la cabeza el fiscal que la denunció por encubrimiento agravado junto al canciller Héctor Timerman, al diputado Andrés Larroque –a quien podrían darle algún laurel como verdadero líder de La Cámpora– y a los dirigentes Fernando Esteche y Luis D’Elía.  

Mientras tanto, podemos seguir con lo nuestro: informar. Y si a Bonadío lo amenazan, espero que se pueda decir que, por principios básicos de la teoría del delito, la víctima es Bonadío, no Máximo Kirchner.

http://www.perfil.com/