Nadie quiere abrir un restaurante en el Centro Cultural
Kirchner
El Gobierno quiso adjudicar por los próximos 60 meses un
local gastronómico; pedía el pago de un canon millonario; la licitación fue
declarada desierta
Es quizás una de las mejores postales que deja el final del
ciclo político de Cristina Kirchner. Pocos días antes del recambio en la Casa
Rosada, el Gobierno quiso adjudicar por los próximos 60 meses -un plazo que
supera en un año al período que gobernará al país Mauricio Macri- la concesión
de tres restaurantes y dos cafeterías en el Centro Cultural Kirchner (CCK), el
altar de la cultura hasta ahora oficialista. Para eso pedía el pago de un canon
millonario. Pero ninguna empresa del sector privado se sumó al convite y la
licitación fue declarada desierta.
