Costantini encontró la caja con poco dinero y pidió auxilio
al Tesoro; sorpresas, pedidos y desvinculaciones
Entre Navidad y Año Nuevo, los vuelos de Aerolíneas
Argentinas a Miami despegaron llenos. En medio de tanto optimismo por la ocupación
hubo un perspicaz ejecutivo que decidió controlar los pasajeros que pasaban a
business o a primera, los upgrade, como se los conoce en la jerga. Pero la
pesquisa no fue fácil. No había registro de venta de pasajes con ese plus. Fue
el momento del ingenio. El hombre mandó a controlar los menúes consumidos en el
viaje. La cuenta lo escandalizó: alrededor de 8% del avión había disfrutado de
las bondades de la cabina espaciada. Y sin pagar, o por lo menos, sin que
Aerolíneas Argentinas haya percibido ingreso alguno.

