Alicia Kirchner dijo que la protesta frente a su casa fue un
"ataque planificado" y denunció: "Quieren mi cabeza para la
campaña electoral nacional".
Tras los acampes de jubilados, marchas de antorchas y la masiva protesta a
las puertas de la residencia de la gobernación de Santa Cruz, Alicia Kirchner
prefiere ignorar la realidad, calamitosa de la provincia que gobierna,
atrincherarse con su cuñada y recurrir a teorías conspirativas, a las que tanto
gusta recurrir el kirchnerismo, para victimizarse, desligarse de
responsabilidades y echarle culpas a todos, menos a ella y a sus corte de co-
gobernantes como: Cristina Fernández, Máximo Kirchner y Carlos Zannini (
recientemente escrachado).
Mientras tanto jubilados, docentes, empleados judiciales, y demás trabajadores
públicos, incluida la policía provincial, siguen sin cobrar sus sueldos.