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miércoles, 27 de abril de 2016

Investigan si Milani y Zannini están detrás de las amenazas a Marijuan


Investigan si Milani y Zannini están detrás de las amenazas a Marijuan

Una agencia norteamericana advirtió al fiscal que un jefe de Seguridad de Electroingeniería, cercano a Milani, podría estar involucrado.

El caso de las amenazas al fiscal Guillermo Marijuán, podría dar un vuelco electrizante si se confirman los indicios que una agencia norteamericana –sería el FBI- tiene sobre el origen de la intimidación.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Impedirán la entrada a Télam de los gerentes de La Cámpora que habrían robado documentación


Impedirán la entrada a Télam de los gerentes de La Cámpora que habrían robado documentación

Hernán Lombardi aseguró que no podrán ingresar a la agencia de noticias; ayer se difundió un video en el que aparecen llevándose cajas

Gobierno impedirá entrar a Télam a los gerentes de la agencia Télam designados en el último tramo de la gestión kirchnerista que fueron captados por cámaras de seguridad en el momento en que se llevaban cajas con documentación de esa empresa en horas de la noche y poco antes de la asunción de Mauricio Macri como presidente.

martes, 9 de febrero de 2016

Video de La Cámpora llevándose cajas de Télam


Video de gerentes de La Cámpora llevándose cajas de Télam

Las imágenes muestran a tres directivos de la agencia de noticias retirando documentos y una trituradora de papeles en horas de la madrugada, días antes de la asunción de Macri

Esta semana, las nuevas autoridades de la agencia estatal de noticias Télam se disponen a llamar a concurso para adjudicar la realización de una auditoría de la gestión de los últimos años, marcada por una conducción militante que se volcó a la propaganda en reemplazo del periodismo, sueldos escandalosamente altos para el directorio y los gerentes, la contratación de personal siempre proveniente de las filas de La Cámpora y la persecución política a quien era percibido como ajeno al kirchnerismo.

En los últimos días, un video al que Infobae accedió en exclusiva, llamó la atención de la nueva gestión. La grabación revela una serie de movimientos sospechosos por parte de gerentes de la agencia durante los días previos al recambio presidencial en el mes de diciembre, lo que sugiere que material comprometedor podría haber sido robado o destruido por los funcionarios camporistas ante el inminente desembarco de la nueva dirección.

viernes, 10 de abril de 2015

Kirchner espió a su hija con la Side

De cómo Kirchner espió a su hija

En el libro Sexo, política y plata sucia, revela que el ex presidente hizo vigilar a Florencia con la ex SIDE

En el libro Sexo, política y plata sucia, su autor Franco Lindner revela que el ex presidente hizo vigilar a Florencia con la ex SIDE

-Pobre «Flor»... ¿Sabías que Kirchner la hizo seguir?
El personaje que lanzó la frase apareció por primera vez a mediados del 2010, cuando Néstor Kirchner aún vivía. Por entonces era un relativamente joven abogado que se había ganado la confianza de la hija del ex presidente y trabajaba para el Gobierno, aunque no en un solo lugar: en los papeles se desempeñaba como funcionario del Ministerio de Planificación de Julio De Vido y asesoraba a su esposa, Alessandra «Lali» Minnicelli. Pero en los hechos, que son lo único importante, estaba a las órdenes de la Secretaría de Inteligencia, más específicamente de uno de sus jefes, Fernando Pocino.Ni siquiera lo ocultaba, y hasta se pavoneaba con ese doble rol de funcionario y espía.

-La SIDE es terrible -decía divertido, como si no formara parte de ella.Sus iniciales son FB y lo conocí en la redacción de la revista Noticias, adonde él llegó para dar información de primera mano sobre la hija de la Presidenta y del ex presidente. Quería entablar una relación con los periodistas de la revista. Decía que conocía a Florencia, que era su amiga, y de inmediato se encargó de comprobarlo.-¿Me prestan una computadora? -pidió, y abrió su cuenta de Facebook.Allí, en su lista de contactos, estaba ella, Florencia Kirchner, «Flor», o «Helena Baudelaire», su identidad en las redes sociales.-Estos son algunos mensajes que nos mandamos por Facebook -siguió mostrando el joven colaborador de la SIDE.En ellos, Florencia lo trataba con familiaridad, no como a un desconocido. Le agradecía, por ejemplo, que le hubiera escrito para su cumpleaños. Y prometía un encuentro a su regreso de Nueva York, donde por esos meses ella estaba estudiando cine.-¿Entonces la conocés bien? -le pregunté. -Es mi amiga, claro -dijo el personaje. -¿Salieron?-Una vez. La invité a almorzar por Olivos, cerca de la Quinta. Pero cada tanto nos cruzamos.-¿No pasó de eso?El joven de la SIDE se sonrió:-No, nada... Pero es una linda mina, a mí me gusta.Y fue entonces cuando dijo la frase:-Pobre «Flor»... ¿Sabías que Kirchner la hizo seguir?
El personaje lo sabía porque trabajaba para la SIDE. Y tenía detalles. Los aportó con la condición elemental de que su nombre no fuera mencionado. Decía que el espionaje del ex presidente contra su hija lo había soliviantado. Estaba dispuesto a ayudar a los espías del Gobierno en otras cuestiones, pero aquello le parecía francamente excesivo.-Me lo confirmó mi jefe -dijo el joven, en referencia al agente Pocino, el director del área de Reunión Interior de la SIDE.Otros dos allegados a la Inteligencia kirchnerista luego también confirmaron el dato y uno de ellos intentó justificarlo:-A la chica se la siguió por una cuestión de seguridad, nada del otro mundo.

El espionaje contra la joven Kirchner ya llevaba algún tiempo, explicaron las fuentes. Había arrancado en el 2009, cuando ella andaba por los 18 años. Y era una tarea completa: le habían intervenido su celular y hackeado su computadora. Porque había peligros y situaciones que a su padre le preocupaban, y que los custodios que debían seguirla en todas sus salidas no llegaban a controlar. En ocasiones podían ser hasta seis hombres, todos armados, y debían cerciorarse de que si algún galancito se acercaba a la joven rebelde, entre tragos y música ensordecedora, nada se saliera de control. Pero ella detestaba a sus custodios y se divertía jugando a las escondidas con ellos. Kirchner lo sabía: era algo que Florencia había heredado de él.
Para el ex presidente, un controlador obsesivo, su hija aún no estaba preparada para los excesos comunes de la adolescencia. Ni para que completos desconocidos intentaran propasarse con ella. Había leído en la prensa sobre un intenso intercambio de miradas y palabras entre Florencia y un joven periodista del diario Perfil, un medio que claramente no era de su agrado. Ocurrió en una discoteca de Río Gallegos, de donde el periodista era oriundo. Kirchner no pudo menos que interrogar a su hija, sin resultado. No quería que ella creciera tan rápido. Era apenas una adolescente, una niña hasta ayer, y debía mantenerse pura. Además, se preocupaba cuando la veía volver de los boliches por la mañana, mareada por los daikiris y el vodka con bebida energizante, ojerosa y con aliento a cigarrillo. Y no quería imaginar qué había ocurrido en las horas previas. Los custodios le parecían demasiado parcos en sus informes.-Estuvo tomando -se limitaban a decir.¿Pero quién no lo hacía a esa edad y en bolichescomo Pacha, Ku, Rumi, Mint, Follia o Ryu? Florencia, la adolescente con los dos padres presidentes, solo quería divertirse.

A Kirchner le importaban los detalles: con quiénes hablaba, de qué se trataban las charlas, qué amigos y propuestas tenía en las redes sociales o quién era el que le ofrecía qué pastillas en cuál discoteca. Debía saberlo todo, y sin que se enterara su hija. Debía saber para poder prevenir.Hubo un hecho puntual que disparó la súbita curiosidad del ex presidente. En enero del 2009, la joven fue a veranear con amigas a la residencia oficial de Chapadmalal, en la costa atlántica, mientras sus padres se quedaron en Buenos Aires. El 16 de ese mes salieron a bailar a Sobremonte, un conocido boliche de Mar del Plata. Pero allí había un fotógrafo. Y las imágenes que horas después publicó el diario Perfil paralizaron a Kirchner y la Presidenta: Florencia sumergida en una pileta del lugar, la ropa empapada de agua y espuma, un joven bailando con ella, la mirada perdida, los custodios ayudándola a salir y sujetándola uno de cada brazo, casi sacándola a la rastra porque ya no podía consigo mismo después de una madrugada descontrolada y regada de alcohol. Algunos testigos incluso señalaban que Florencia llegó a estar inconsciente por unos minutos. Las fotos no solo impactaron a Kirchner, sino que lo empujaron a tomar medidas. Fue por esas horas que instruyó a los espías de la SIDE para que siguieran los pasos de su hija, según le confió el agente Pocino al colaborador que habló para este capítulo. A partir de ese momento, todo lo que Florencia hablara por su BlackBerry o escribiera en su laptop ya no sería solo asunto suyo. La SIDE se enteraría, y se lo contaría a papá. Era la pesadilla de cualquier adolescente.

La Presidenta también estaba algo escandalizada con las imágenes de su hija mareada en una piscina. Le prohibió que volviera a salir por el resto de las vacaciones y adoctrinó a los custodios. Florencia quiso desobedecer la orden para ir al cumpleaños de una amiga en Villa Gesell, pero no pudo: sus guardaespaldas la mantuvieron prisionera en la residencia oficial de Chapadmalal. Sabían que de eso dependía su trabajo.Cristina hizo algo más por esos días. Aunque parezca increíble, retó a su hija por cadena nacional.-También soy la que reta a Florencia cuando hace cosas que no tiene que hacer -explicó para la audiencia de todo el país, con tono agrio-. Porque siempre las brujas somos nosotras, estamos condenadas por el sexo y la historia...

Kirchner, se quejaba la Presidenta, era más permisivo con su hija. Y entonces era la madre la que tenía que ponerle los límites.Pero mientras analizaba estos pormenores y seguía con su terapia por cadena nacional, lo que ignoraba Cristina es que ya su marido había tomado cartas en el asunto: podía no retar a su hija, pero la había mandado a espiar.-¿No le avisaste a ella que tenía el teléfono y la computadora pinchados? -le pregunté al colaborador de la SIDE que se decía su amigo.Se encogió de hombros:-¿Cómo hago para decirle algo así? Lo primero que me preguntaría es cómo lo sé...El joven no le había dicho a ella que trabajaba con los espías del Gobierno. Usar a los servicios de inteligencia para vigilar a opositores, empresarios, periodistas o hasta aliados y funcionarios propios es una práctica corrupta, pero bien conocida en la política. Aunque hasta ahora nunca se había sabido de un presidente que espiara ya no a sus adversarios, sino a su propia hija. ¿Ni siquiera ella tenía derecho a una vida privada?
Lo que contaba el colaborador de la SIDE era un escándalo: afirmaba que Kirchner había usado fondos y recursos del Estado para satisfacer su curiosidad de padre celoso. En los últimos años, los expedientes que investigaron el espionaje ilegal del Gobierno no pudieron prosperar por la incompetencia y el temor de los jueces. Y eso que había pruebas de sobra. Un solo ejemplo. Ariel Garbarz, un ingeniero experto en pinchaduras que colaboró con la SIDE en tiempos de Fernando de la Rúa y volvió a frecuentar a esos agentes en los inicios del gobierno kirchnerista, reveló en febrero del 2007 que había 48.000 líneas telefónicas intervenidas en el país y que los espías usaban equipos DVCRAU (Data Voice Call Recording and Acquisition Units) instalados en distintos puntos de la ciudad de Buenos Aires, donde vive la mayoría de los blancos. Lo dijo en un reportaje y declaró lo mismo ante la Justicia, pero ningún magistrado se animó a avanzar. En su calidad de investigador de la UBA, el ingeniero había realizado peritajes que comprobaban sus denuncias. -¿Se comprobó que detrás de esto está la SIDE? -le pregunté en esa nota.-Sí -dijo Garbarz-. En el 2006 hicimos un peritaje con mi equipo de la UBA en la Legislatura porteña. Revisamos varios despachos y comprobamos que la central telefónica del edificio estaba pinchada, o sea que podían escuchar todos los internos. Y lo relacionamos con la Secretaría de Inteligencia porque el equipo DVCRAU que hacía esas pinchaduras estaba conectado con el cable de fibra óptica que sale de la sede de la SIDE en Avenida de los Incas, en Belgrano. Ahí funciona la Oficina de Observaciones Judiciales, la OJOTA, que es la encargada de intervenir los teléfonos.Florencia Kirchner, que ama el cine y todas las expresiones artísticas, jamás debe haber escuchado hablar de un DVCRAU.

Volviendo a ella, ¿en qué momento de su vida estaba cuando comenzó el espionaje? Lo cierto es que venía de quedar libre en el último año del secundario en el colegio La Salle de Florida. Debía todas las materias de esa temporada, doce, más dos del año anterior. Y no tenía ganas de estudiar. Había quedado libre por sus reiterados faltazos, y le echaba la culpa de todo al conflicto entre el Gobierno y el campo, es decir, a la tozudez de sus padres. El malhumor social de esos meses le impedía salir de Olivos sin sufrir las consecuencias: algún grito, un comentario fuera de lugar, o simplemente la forma hostil en que la miraban en la calle. Ni siquiera sus compañeros del La Salle parecían diferenciar entre ella y sus padres presidentes, ahora arrastrados hacia el fondo de las encuestas de imagen por la alocada guerra con el agro. Florencia sentía que nadie la quería y que los responsables eran Cristina y Néstor.En ese punto crucial estaba cuando se fue de vacaciones a Chapadmalal y amaneció bañada en la espuma de una pileta marplatense, casi inconsciente.

Había actitudes y gustos de la joven que a Kirchner ya lo preocupaban por entonces. Por ejemplo, las fotos que subía a su cuenta de Facebook, donde se la veía abrazada a potenciales «amigovios» de los cuales su padre no sabía nada, copa o botella en mano y siempre fumando. O su afición a la cumbia villera y a bandas casi marginales como Agrupación Marilyn, cuyo hit «Su Florcita», el preferido de ella, hablaba de una chica de 12 años con su mismo nombre a la que habían encontrado muerta y golpeada en un descampado. Además, algunas amistades de Florencia, como la ascendente actriz Calu Rivero, por esos días novia del rockero Emmanuel Hourvilleur, hacían dudar al ex presidente, que se preguntaba qué tipo de sustancias consumiría ese perfil de amigas en los boliches en que coincidían.

¿De dónde se conocían? La bella Calu aclaró en un reportaje de enero del 2010: «Somos conocidas con buena onda. Me la presentaron dos conocidos en común, nuestro vínculo es muy relajado. En una época nos cruzábamos cuando íbamos a bailar, ahora chateamos de vez en cuando. Me gustó de Florencia que, con 18 años y la obligación de la custodia presidencial, no tuviera líos para salir y divertirse con sus amigos. Es cero estrella».

Pero a Kirchner no le alcanzaban esas vaguedades. Necesitaba saber todo sobre las compañías de su hija.Por esos días Florencia borró a algunos contactos de su cuenta de Facebook, entre ellos a una profesora del La Salle. Fue luego de que trascendiera en la revista Noticias que se había llevado todas las materias del último año. ¿Sospechaba que la profesora era la que había divulgado el dato? De hecho, lo era.Esto dijo la profesora cuando se la volvió a consultar por su ex alumna: -Florencia terminó de dar todas las materias en mayo del 2009. La que me debía a mí la tuvo que dar dos veces, en la primera le fue mal, pero después estudió. -¿Y qué más sabe de ella?-Después del examen le pregunté por sus planes y me comentó que ese año no iba a estudiar nada. Me dijo que aún tenía que decidirse entre diseño o dirección de cine.-¿Fue la última vez que hablaron?-Supe de ella por Facebook, poco después, porque hizo un comentario de una foto que subí -siguió la profesora-. Pero ahora, misteriosamente, no aparece más entre mis contactos. Ni entre los de sus amigas del colegio... La vigilancia cibernética a la que era sometida la joven Kirchner ya parecía dar sus primeros resultados. ¿La propia Florencia borró de su lista de contactos a los posibles delatores de su desastrosa performance escolar? ¿O alguien más lo hizo por ella?
La relación de Florencia con la computadora siempre fue un dolor de cabeza para sus padres, desde los tiempos en que ella subía a su primigenio fotolog las imágenes de la intimidad de la Quinta de Olivos, que podían poner en riesgo la seguridad de la familia presidencial al revelar detalles de su vida en la residencia: sus rutinas, sus invitados, la identidad de los empleados, etcétera. La obligaron a cerrar el fotolog, pero enseguida contraatacó con su cuenta de Facebook, aunque a ella solo pueden acceder sus contactos. Cristina, furiosa, contó en público que llegó al extremo de cortarle la conexión de internet. Pero su hija no se rendía. Era una voyeur del poder, una ventana indiscreta al universo de los Kirchner.
(...)
Poco antes de morir, Kirchner la vio por última vez en Nueva York, donde ella había empezado a estudiar cine en el 2010. Fue en una gira presidencial junto a Cristina, le explicó que su salud estaba empeorando, conoció su room de la New York Film Academy y pasó con ella todo el tiempo que pudo. Antes de volver, pensó en raptarla. -Yo me la llevo -le dijo a Cristina. -No podés hacer eso, es muy egoísta.El padre controlador le dio la razón por una vez:-Puede ser... Pero tengo unas ganas de llevármela. La despedida fue en septiembre del 2010. Kirchner murió de un paro cardiorrespiratorio un mes más tarde, en su casa de El Calafate, lejos de su hija. Entonces sí, Florencia dejó Nueva York y regresó a la Quinta de Olivos. Su madre la necesitaba para superar el dolor.

La SIDE, cabe suponer, dejó de interesarse en ella desde ese momento. Sin Kirchner, los informes de los agentes ya no tenían destinatario. Y por primera vez, ya libre, Florencia tuvo un novio formal: Camilo Vaca Narvaja, un joven integrante de La Cámpora e hijo de uno de los fundadores de la organización Montoneros, Fernando Vaca Narvaja. Hasta entonces ella solo había tenido relaciones fugaces, como el también camporista Santiago Reboredo y un amigo de Facundo De Vido, el hijo del ministro, llamado Lucas.

(...)
En cuanto al colaborador de la SIDE que habló en este capítulo, tiempo después volvió a llamar. Tenía entre manos otra bomba: una ex secretaria de Kirchner a la que la Presidenta acababa de echar del Gobierno sin darle explicaciones. Alguien le había informado a ella de la relación especial entre su difunto marido y la ex secretaria. El colaborador de la SIDE conocía a la mujer.-Se llama Miriam Quiroga -dijo-. Está muy enojada porque la echaron como a un perro. ¿Les interesa?Quiroga llegó a la tapa de la revista Noticias y resumió su relación con el ex presidente con esta frase ambigua: «Es vox populi que yo era la amante de Kirchner». Años después habló con Jorge Lanata y dijo que vio bolsos llenos de plata negra en la Casa Rosada. Pero ante la Justicia luego lo negó.¿Por qué el colaborador de la SIDE «entregó» a Miriam Quiroga a la prensa? Sigue siendo un misterio. Tal vez no calibró bien las repercusiones que tendría la historia, y a último momento además intentó que no se publicara. Pero era tarde. Hoy trabaja para el Frente Renovador de Sergio Massa, el nuevo rival de Cristina. Pero es probable que su verdadero referente siga siendo el de siempre, el agente Pocino. Massa no lo sabe.

jueves, 5 de febrero de 2015

Parrilli no quiso saber nada con que la oposición audite los gastos de la Side


Parrilli no quiso saber nada con que la oposición audite los gastos de la Side

El secretario fue a la bicameral de inteligencia a defender la ley. La mutación de Majdalani.

Oscar Parrilli fue esta mañana a la primera reunión de la bicameral de inteligencia a defender su proyecto para disolver la ex Side, pero no quiso saber nada cuando le propusieron que la auditoría de los fondos quede en manos de la oposición.

aunque el encuentro debía ser secreto ni bien en el Congreso era vox populi que se haría en el sexto piso del edificio anexo del Senado, suficiente para que desde temprano se agolparan cámaras y micrófonos.

Según confirmaron legisladores que integran la bicameral, Parrilli defendió el proyecto que ya tiene dictamen del Senado y se negó a evaluar otras alternativas.

Los opositores firmaron un pedido para que la bicameral tenga mayoría de no oficialistas para garantizar el control. Sería algo similar a la Auditoría General de la Nación, presidida por un radical pero con mayoría peronista y encargada de controlar cada gasto del Gobierno. 

El planteo lo hizo el radical Miguel Bazze, quien al salir de la reunión sugirió que sea la propia AGN la encargada de fiscalizar las cuentas de la inteligencia, porque se requieren auditores que la bicameral no podría contratar.

“La bicameral tiene un buen presupuesto si no haces nada. Pero si te otorgan la facultad de auditar todas las tareas de inteligencia no te puede alcanzar”, explicó uno de sus integrantes.

Como explicó LPO, la comisión recibe cerca de 6 millones de pesos y el año pasado duplicó el salario de los asesores. Pero lo más grave fue que se reunió tres veces y no se conocieron tareas de fiscalización.

El pedido para que la oposición tenga mayoría llevó la firma del senador del peronismo federal Roberto Basualdo, sus pares radicales Oscar Castillo y Carlos Marino y el diputado de la UCR Oscar Aguad, quien reemplazó a su par Gustavo Valdés.

La diputada Silvia Majdalani, del PRO, se sumó al reclamo y se jactó de haber presentado un proyecto similar antes.

Su reacción llamó la atención porque, la diputada fue en los últimos años una protectora de la ex Side en la bicameral por su cercanía personal con el ex subdirector Francisco “Paco” Larcher.

Larcher ya no está, los principales capos de inteligencia están perseguidos y la actitud de Majdalani es otra. “Firmó nuestro pedido, pero nunca supimos que estaba en eso”, se sorprendió uno de los opositores.

En la reunión no se habló de dinero, pero sí está previsto que el tema domine el próximo encuentro.
Es que la nueva agencia de inteligencia continuará con los fondos reservados que los presidentes suelen usar a gusto y jamás fueron auditados.

Según pudo saber, Máximo Kirchner está interesado en esa caja y le encargó su control a Fernando Basanta, uno de sus amigos de la infancia y actual funcionario del Ministerio de Justicia. 

Patricia Bullrich y Gerardo Morales lo intentaron cuando la bicameral fue dominada por la oposición pero chocaron contra una pared: “Los fondos reservados son reservados”, le respondieron, aun cuando la bicameral tenía y tiene la facultad de controlarlos. Nada de eso parce cambiar.

domingo, 1 de febrero de 2015

Máximo K tiene candidato para la ‘nueva SIDE’


Máximo K tiene candidato para la ‘nueva SIDE’

Es amigo del hijo presidencial y acaba de renunciar como concejal platense. “No puedo confirmar nada, todavía estamos hablando”.

Martín Alaniz comenzó a militar políticamente en la secundaria. En aquel entonces aún vivía en Río Turbio, Santa Cruz, y fue en la Escuela Industrial N°5 donde integró el centro de estudiantes. Esta ciudad ubicada a 300 kilómetros de Río Gallegos lo acercó a Máximo Kirchner, un año menor que él. Ahora, varios años después, Alaniz suena como el hombre propuesto por el hijo presidencial para desembarcar en la ex Side.

El militante de La Cámpora confirmó conversaciones para integrar la SI. “Aún no puedo confirmar nada, todavía estamos hablando del tema, ya dejé mi banca”, admitió Alaniz ante este medio sobre la consulta sobre su llegada a la Secretaría de Inteligencia. Alaniz se refiere a la renuncia que presentó la última semana como concejal de La Plata, ciudad a la que llegó desde el sur para estudiar en la Universidad, en donde fue presidente del centro de estudiantes en representación de la provincia de Santa Cruz.

En el sur, Alaniz militó en el PJ de Río Turbio, y en el año 2000, ya en La Plata, con su agrupación universitaria Encuentro Generacional invitaron al ex presidente Néstor Kirchner a un acto con la juventud de su ciudad.

Mantuvo la amistad con Máximo, a quien conoció en su juventud cuando viajaba a Río Gallegos, a través de amigos en común, y fue uno de los primeros en integrar La Cámpora. Su relación con los Kirchner lo llevó a convertirse en el referente platense del kirchnerismo, aunque siempre mantuvo el perfil bajo.

Después de diez años de militar en los barrios, en 2011 Alaniz formó parte de la boleta del Frente para la Victoria que encabezaron Cristina Kirchner y Amado Boudou, convirtiéndose en candidato a concejal. En su paso por el cuerpo deliberativo platense, todo lo consultaba con Máximo.

En abril de 2013, luego de la inundación que sufrió La Plata y que dejó un saldo de 89 muertos, el entonces concejal fue uno de los líderes de la agrupación kirchnerista que se puso al frente de la ayuda social. Incluso, recibió a la presidenta Cristina Fernández en la Facultad de Periodismo de la Universidad de La Plata, en donde recolectaban la mercadería para distribuir entre los afectados por la lluvia.

Aunque a Alaniz se le vencía el mandato como concejal en diciembre, apuró su renuncia ya que en las últimas semanas avanzó en las conversaciones para pasar a integrar la SI. Según pudo reconstruir este medio, estas charlas se iniciaron en diciembre, luego del desplazamiento de Antonio “Jaime” Stiuso, y antes de la muerte del fiscal Alberto Nisman.

Si la intención de Máximo Kirchner avanza, Alaniz se convertirá en uno de los hombres más importantes de la Secretaría que reporten al actual titular, Oscar Parrilli, a quien conoce desde hace años. El hijo presidencial busca que Alaniz permanezca en la nueva estructura de Inteligencia. Ayer, el gobierno nacional envió al Congreso el proyecto por el cual se reemplaza la SI por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Según la propuesta de la Casa Rosada, el nuevo organismo será conducido por un director general que tendrá rango de ministro y que será designado por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado.

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